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Pedir perdón en inglés: el «sorry» ya lo dices, te falta la segunda frase

Ya dices «sorry» casi tanto como un nativo. Lo que falta es ofrecer arreglarlo y medir la intensidad. Frases para cada situación y para aceptar disculpas.

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Pedir perdón en inglés: el «sorry» ya lo dices, te falta la segunda frase

Le devuelves a tu compañera de piso en Londres el libro que te prestó, con una mancha de café en la portada. Dices «Sorry», ella contesta «It's fine» con media sonrisa y la conversación se queda rara. Te disculpaste, en inglés y a tiempo. Faltaba algo, y no era la palabra.

Pedir perdón en inglés tiene dos partes: la palabra y lo que ofreces después. Los hispanohablantes que aprenden inglés ya dominan la primera. En el estudio de Montserrat Mir con alumnos españoles, el 81,9 % de sus respuestas en inglés incluía un sorry, frente al 88,4 % de los estadounidenses. La diferencia grande está en la segunda parte: ofrecían arreglar el daño en el 28 % de los casos, frente al 62 % de los nativos. La fórmula que funciona es corta: disculpa + reparación, con really cuando el daño es serio. Y cuando el perdón te lo piden a ti, basta con una respuesta corta.

El «sorry» no te falta: te falta ofrecer arreglarlo

El estereotipo dice que los hispanohablantes no piden perdón en inglés, y los datos dicen otra cosa. Mir comparó a 29 estudiantes de inglés en Barcelona con 29 estudiantes estadounidenses de Illinois en ocho situaciones: romper unas gafas, llegar tarde a un partido, chocar con una señora mayor por la calle. Hablando en español, los españoles usaban una fórmula de disculpa en el 67,2 % de las respuestas. En inglés subían al 81,9 %, muy cerca de los nativos. El 65,2 % de esos alumnos creía que los angloparlantes se disculpan más, y lo compensaban.

Dos piezas de puzle planas: la izquierda, sólida y brillante; a su lado, solo el contorno discontinuo del hueco, con la pieza que falta flotando encima

La pieza que no se transfería era la reparación: I'll pay for it, Let me fix it, I'll get you a new one. Los alumnos la ofrecían en el 28 % de las situaciones y los estadounidenses en el 62 %. La propia Mir apunta a cómo se enseña la disculpa: "there seems to exist an emphasis on teaching apologetic expressions (e.g., "I'm sorry") as the only strategy for apologizing in English". Si en clase solo aprendiste I'm sorry, es lógico que tu disculpa termine ahí.

El patrón no es solo de España. Marisa Cordella comparó a chilenos y australianos y encontró algo parecido: los chilenos usaban menos la disculpa explícita y daban más explicaciones. Ojo con el alcance: ambos estudios son juegos de rol con grupos pequeños, no grabaciones de la vida real, pero apuntan en la misma dirección.

«Sorry» no es «lo siento»: hace más trabajos

Lo siento pesa más que sorry. Un estudio de Marianna Chodorowska-Pilch muestra el problema desde el otro lado: los anglohablantes que aprenden español sobreusan lo siento, porque trasladan todos los usos de sorry a una expresión que en español es más específica. Si para ti sorry suena a lo siento, lo guardarás para lo serio y te faltará para lo pequeño.

En inglés, sorry sirve sobre todo para lo pequeño. Mats Deutschmann analizó más de 3.000 disculpas reales del British National Corpus, y en su tesis sorry aparece en el 59 % de las disculpas explícitas y la mitad de los ejemplos funcionan como amortiguador, dicho antes de algo y no después de una falta: Sorry, can I just… antes de pedir algo, Sorry, but… antes de llevar la contraria, Sorry? para pedir que te repitan. De esas fórmulas para pedir repetición, Deutschmann escribe que "they have become so conventionalised in English that their mere utterance is a request in itself". Ese sorry no confiesa nada: abre paso.

Una pequeña ficha circular brillante en el centro, de la que salen cuatro caminos de luz hacia cuatro formas geométricas distintas

Cuatro situaciones, cuatro tarjetas

Un choque en la calle o en el metro. «Oh, sorry!» basta. Excuse me también vale: el Cambridge Dictionary lo recoge para disculparte por algo que hiciste sin querer, además de para llamar la atención o pedir paso. Como regla práctica, excuse me va antes de molestar y sorry después; en el choque valen los dos. No te sorprendas si en Inglaterra te pide perdón quien recibe el golpe: según YouGov, el 36 % de los británicos diría sorry si otro chocara con él, frente al 24 % de los estadounidenses. La antropóloga Kate Fox chocó a propósito con cientos de personas y cerca del 80 % de los ingleses le pidió perdón a ella. Al compararlo con turistas de otros países, Fox escribe: "Only the Japanese seemed to have anything even approaching the English sorry-reflex". Es un experimento informal, no un estudio publicado, pero sirve para leer la escena: ese sorry no admite culpa.

Llegas tarde. «Sorry I'm late. The train was delayed.» Un motivo y punto. En los datos de Mir, los españoles daban más explicaciones que los estadounidenses justo en las faltas leves (40,5 % frente a 33,6 %). En inglés, la historia larga del atasco suena a excusa más que a disculpa.

Rompes o manchas algo. Aquí entra la segunda frase: «I'm really sorry. I'll get you a new copy.» o «I'm so sorry. Let me pay for the cleaning.». Elige bien el adverbio. Según el resumen de CARLA, de la Universidad de Minnesota, en inglés americano really transmite más pesar y very más etiqueta, así que I'm very sorry puede sonar a trámite. Si alguien se ha hecho daño, añade una pregunta: «I'm really sorry. Are you OK?». Mir midió esa intensidad: ante faltas graves, el 47,7 % de los nativos reforzaba la disculpa, frente al 20,7 % de los alumnos.

Un error en el trabajo. Reconoce y repara en la misma frase: «Sorry, that was my mistake. I've sent the corrected file.». Sin dramatizar y sin culpar al sistema. Tampoco te extrañe que tu jefa se disculpe contigo: en el corpus de Deutschmann, quienes tenían más poder se disculpaban mucho más con quienes tenían menos que al revés.

¿Te sale la segunda frase sin pensar, o te quedas en sorry y en un silencio incómodo? Con Tabla dices frases en voz alta hasta que salen solas, y así Let me fix it llega pegado al sorry, no diez segundos tarde.

Cuando el perdón te lo piden a ti

Aceptar una disculpa en inglés es más corto que en español. El calco de «no pasa nada» como «nothing happens» deja al otro sin saber si le has perdonado. Las respuestas naturales son tres: «No worries», «That's OK» y «Don't worry about it». El Cambridge Dictionary pone justo este ejemplo: «Oh, I'm sorry I got your name wrong!», «No worries.». Si el daño fue real y te ofrecen arreglarlo, acepta o rechaza sin rodeos: «Thanks, that would be great» o «Honestly, don't worry about it».

Derramas café sobre la mochila de un compañero en la oficina. ¿Qué dices en inglés, en dos frases?

Algo como «Oh no, I'm really sorry! Let me get some paper towels, and I'll pay for the cleaning.». La primera frase lleva really, no very, porque el daño es real. La segunda ofrece arreglarlo, que es justo la parte que más se pierde en las disculpas de quien aprende inglés.

La próxima vez que digas sorry, no te quedes ahí: añade la segunda frase.

Hoy intenta esto: di en voz alta tres veces «I'm really sorry. Let me fix it.» y después «No worries, don't worry about it», para que la disculpa completa y la respuesta te salgan igual de rápido que el sorry.